Las plantas de los antiguos
Tomás Martínez Ferrando
Para mí, en el momento en el que escribo estas palabras, la medicina china es realmente y ante todo una forma de pensar, una filosofía de vida, una cultura que nos alinea hacia la conexión entre nuestra humanidad, nuestra tierra y nuestro cosmos.(1)
Quizás esto sea todo lo que he conseguido aprender a lo largo de estos años de práctica y estudio.
Ahora puedo decir que es una ciencia en sí misma, fundamentada en la observación, descripción y comprensión de todos los fenómenos naturales: los manifestados a nuestros dormidos sentidos, y los ocultos solo sentidos en nuestro profundo interior.
Me encuentro transitando este camino que nos muestra la sabiduría de reconocer, comprender y seguir los patrones de movimiento universales, desde la complejidad y grandiosidad de una mota de polvo, hasta la sencillez y pequeñez de los grandes acúmulos de galaxias en los que viajamos.
En el momento en que reconocemos la conexión inherente entre todas las cosas y seres, podemos sentir desde otros sentidos y ver desde otros ojos, entonces todas las barreras y fronteras artificiales que hemos creado entre la materia, la energía, la gravedad, el tiempo y el espacio se difuminan y todo se relativiza enormemente.(2)
La medicina, en sus más ancestrales orígenes, aparece como una fuente de compasión (3), para guiar y retornar a aquellos que no han sabido o no han podido permanecer en el camino del flujo vital, esa fuente desconocida que genera, dinamiza, alimenta y recoge todo lo que ocurre en el Universo.
Su aplicación dependía de aquellos que habían logrado alcanzar los más altos niveles de conocimiento, sabiduría y conexión(4) que todavía hoy dejan perplejos a los más avanzados matemáticos, astrofísicos, ingenieros, filósofos e investigadores de nuestros días. Desde que existen noticias de las antiguas culturas desarrolladas en lo que hoy llamamos China, durante más de cinco mil años fueron dando forma a las diferentes ciencias y artes, que parecen encontrar el clímax de su civilización en la cultura dirigida y guiada por los míticos patriarcas, Fu Xi 伏羲, al que se atribuye la creación del Ba Gua 八卦 (los ocho trigramas), milenios antes de la aparición de la escritura; Shen Nong 神农, el agricultor divino, reconocido por enseñar la agricultura a su pueblo; y Huang Di 黄帝, el emperador amarillo, transmisor de la medicina. A todos ellos se los consideraba Wu 巫, los guías chamanes conectados con los ríos celestiales, conocedores de los misterios del universo.
A través del antiguo dicho 巫医同源 wu yi tong yuan, "chamán y doctor, origen común" podemos ver por qué los grandes maestros médicos de todas las épocas han basado sus vidas en integrarse con el Dao (de dao 得道 ) a través de la práctica y el estudio de varios de los ámbitos de este milenario legado: cosmología, alquimia interna, numerología, astronomía, simbología, pintura, geomancia, adivinación, música, filosofía, caligrafía, artes marciales, además de la propia medicina.(5) Todas y cada una de estas artes mantienen un mismo hilo conductor de tal forma que son asignaturas de por vida de una misma disciplina: el cultivo interior. Estas capacidades médicas no se adquieren únicamente a través del estudio consciente y crítico de los textos y el aprendizaje reflexivo y perseverante de métodos terapéuticos; es necesario al mismo tiempo desarrollar un profundo trabajo interno de permeabilidad, vacío y conexión.
Al reconocer esta necesidad, comencé mi trabajo aprendiendo y practicando 绵拳太极 mian quan tai ji, taichi del puño continuo(6), mientras estudiaba y profundizaba en la medicina y aprendía 羅漢氣功 luohan qigong, el chikung de choyleefut(7). He dedicado las últimas dos décadas de mi vida a este proceso manteniendo el espíritu de eterno aprendiz, que no es mencionado aquí con pretensiones egocéntricas de vano orgullo o solicitud de reconocimiento, honestamente no aspiro a nada de esto.
Ahora al exponer este proyecto de aprendizaje en internet, mi intención no pasa por competir en el gran concurso de verdades absolutas en el que a veces parecen querer participar las diversas opiniones expresadas en las redes sociales sobre medicina china o cualquier otro sujeto. Creo que debemos expresar ideas con el ánimo de compartir en positivo. Muchas personas compartirán o aceptarán mis reflexiones, otras muchas las negarán o discutirán. Esto es lo natural, solamente nos solemos equivocar en las maneras poco respetuosas, supremacistas o despreciativas; la naturaleza en su sabio esplendor nos ha otorgado dos orejas y solo una boca, para escuchar el doble y hablar la mitad.
Solemos errar cuando dividimos el mundo en contrarios, cuando nos enfrentamos a otras formas de ver el mundo. Soy despistado o débil por naturaleza y permanentemente tengo que corregir mis pasos porque me veo absurdamente dividiendo el mundo entre mis creencias y otras que no me gustan. Al comenzar a escribir estas líneas me vi a mi mismo tentado de criticar una visión de la medicina china que ahora mismo no comparto, pero respeto, y que conozco muy bien, ya que yo mismo la he practicado, enseñado y estudiado durante años. Me refiero a la medicina que hemos aprendido en las escuelas oficiales de todo el planeta y que conocemos como Medicina Tradicional China, conocida por sus siglas en castellano como MTC, o en inglés TCM.
A este respecto leo frecuentemente críticas al sistema hospitalario chino, al tipo de educación que nos ofrece, a los intentos de domesticar nuestra salvaje medicina. Pocas son constructivas sin utilizar la burda negación. Esta versión moderna de la medicina china ha permitido su expansión al resto del planeta, a un precio que a muchos no nos parece adecuado, pues bien, expresemos nuestros puntos de vista diferenciales si así lo consideramos necesario, pero hagámoslo conversando, sin ofender y permitiendo que haya diversidad de opiniones y elección, es decir, lo mismo que insistentemente pedimos a las administraciones cuando niegan el derecho universal del paciente a elegir el tipo de medicina que desea utilizar.
Cuando ponemos nombre a una corriente de opinión solemos caer en la definición por negación de su contrario, este también es el caso del término Medicina China Clásica, acuñado intentando diferenciarse claramente de la llamada Medicina Tradicional China.
Al hablar de Medicina China Clásica, deberíamos entender estos términos como la medicina que practican aquellos que aplican los fundamentos filosóficos ancestrales de interconectividad absoluta a los que me he referido anteriormente (y no únicamente para definir a aquellos que utilizan fórmulas herbales del periodo clásico).
Es aceptado y evidente que hay una clara tendencia por parte de los teóricos creadores y de los dirigentes políticos de la llamada Medicina Tradicional China de abandonar todas las referencias hacia sus propios fundamentos filosóficos(8), lo que ha ocasionado cambios drásticos tanto académicamente, como financieramente, como clínicamente, acercándose hacia los presupuestos de una ciencia moderna imperante "basada en la evidencia" que se fundamenta en la creencia de que existe la posibilidad de aislar cualquier fenómeno de su entorno y estudiarlo en pruebas de laboratorio sin tener en cuenta las conexiones con el resto de fenómenos, obteniendo conclusiones aisladas que son utilizadas como certezas.
Como vivimos bajo el dominio de la gran mercadotecnia mundial, hemos sido testigos de la inmatriculación de otra de sus denominaciones comerciales vendibles: la Medicina Integrativa, es decir, aquella que combina eficazmente las técnicas de las denominadas Medicinas Complementarias y Alternativas (otra tremenda definición paternalista) con los presupuestos de la Medicina Occidental moderna. Esto que en principio se presenta como un progresista avance médico al combinar las fortalezas de ambas medicinas, supone en la práctica la supeditación de los principios teóricos y diagnósticos de la Medicina China bajo el mandato de las pruebas de imagen y resultados de laboratorio, así como la categorización de las dolencias de los pacientes en enfermedades y departamentos de especialidades definidos por la Medicina Occidental.
Esto ha ocasionado grandes implicaciones y diferencias en la aplicación clínica, en la enseñanza, en el espíritu mismo de la medicina. Las diferencias en los fundamentos que guían y dirigen estas corrientes las han convertido en sujetos implicados en una batalla sin sentido.
He estudiado, practicado y enseñado la Medicina Tradicional China, la Medicina China Integrativa y la Medicina China Clásica(9). Las tres me han aportado y de las tres he aprendido. Por todas estas cuestiones me siento ligeramente cómodo utilizando el simple término medicina china, y aún un poquito más cómodo pensando que lo que practico es una medicina lenta (slow medicine), lenta como el pasar de los días, como los ritmos de la naturaleza, como el devenir de las estrellas, como la sanación que ocurre despacio.
Pido disculpas si alguien se sintiera ofendido con mis palabras, no concibo estas reflexiones como una declaración de principios. Como decía al comienzo, mis palabras pertenecen al momento en el que son escritas. Todas las opiniones expresadas desde el corazón son adecuadas y por supuesto susceptibles de ser revisadas.
Respecto al pequeño ámbito de mi teoría y práctica clínica, siento un profundo agradecimiento por todas las personas que me han guiado y siguen haciéndolo, ya sean profesores, compañeros, maestros, alumnos, aprendices o pacientes. Es en base a esta colaboración que he podido desarrollar unos métodos de razonamiento, diagnóstico y tratamiento que continúan madurando los frutos que me permito exponer en este ambicioso y humilde proyecto, con el ánimo de expresar mi visión sobre la medicina herbal que practico en consulta.
Slow Academy es solo una pequeña aportación, pero forma parte del conjunto de tantos otros proyectos y visiones del mundo que tantas personas intentamos exponer para redirigir nuestros pasos hacia senderos que de nuevo nos permitan nacer, permanecer y morir disfrutando del maravilloso entorno en el que vivimos, y al mismo tiempo -y no menos importante- que el maravilloso entorno en el que vivimos pueda disfrutar de nuestra presencia.
Si quieres transitar por este camino hazlo despacio, observando conscientemente, mirando a través de los ojos de tu corazón, escuchando a través de los poros de tu piel, respirando la unión con el todo, disfrutando la recompensa de la reflexión calmada, sintiendo tu silencio. Solo así caminaremos juntos.
En el valle del río durante el otoño de 庚子 Geng Zi
Notas:
(1) Encontramos multitud de referencias en los clásicos antiguos sobre el concepto de unidad entre todos los seres, cosas y fenómenos del universo: 天人合一 tian ren he yi, "Hombre y Universo son Uno".
(2) Las relaciones micro y macro cósmicas forman parte de todas las filosofías de las culturas antiguas de la humanidad, (civilización del valle del Indo, egipcios del Nilo, Teotihuacan; entre Tigris y Eufrates, la Mesopotamia; en la cuenca del Huang He, los Shang; los maori de las islas del Pacífico) en todas ellas se encuentra el mismo dicho: 有上即有下 you shang ji you xia, "Así es arriba, como es abajo". También hoy en día los grandes avances actuales de la física, la astrofísica y la astronomía están llegando a las mismas conclusiones: el Universo (nosotros como parte) funciona como un continuo entramado que se retroalimenta a sí mismo en base a patrones fractales y holísticos. (Video recomendado: "El universo conectado" de M.Carter y N.Haramein). Parece que la humanidad ha avanzado en conocimientos racionales, a cambio de perder sabiduría.
(3) El sabio médico de la dinastía 唐 Tang, 狲思邈 Sun Si Miao, conocido de forma honorífica como el Rey de la Medicina habla sobre ello: 凡大醫治病,必當安神定志,無欲無求,先發大慈惻隱之心。誓願普救含靈 之苦。"Cuando tratas la enfermedad como un médico eminente, debes calmar tu Shen y fijar tu intención, debes estar libre de deseos y expectativas, y primero debes desarrollar un corazón lleno de gran compasión y empatía. Debes comprometerte con el objetivo de rescatar indiscriminadamente a todos los seres sintientes de su sufrimiento."
(4) Huangdi Neijing Suwen, Capítulo Uno: 岐伯對曰:上古之人,其知道者,法於陰陽,和於術數... "Qi Bo responde a Huang Di: La gente de la gran antigüedad, los que conocieron el Dao, modelaron sobre yin y yang y cumplieron con las artes de los números". Huangdi Nejing Suwen, Capítulo Dos: 故陰陽四時者,萬物之終始也,死生之本也,逆之則災害生, 從之則苛疾不起,是謂得道。"Por esta razón, yīn yáng y las cuatro estaciones son el comienzo y el final de las diez mil cosas, y el fundamento de la vida y la muerte. Al ir en contra de ellos, el desastre y el daño nacerá. Al estar de acuerdo con ellos, no surgirán enfermedades graves. Esto es lo que se llama "obtener el Dào". Huangdi Neijing Suwen, Capítulo 3: 故聖⼈傳精神,服天氣,⽽通神明. " Cuando los sabios antiguos adquirían la maestría de Jingshen, digerían el Qi del Cielo, encontraban el Dao hacia la iluminación del espíritu".
(5) 狲思邈 Sun Si Miao, no deja lugar a dudas: "Nadie puede ser calificado como maestro médico sin los conocimientos del 已经 Yi Jing, El clásico del Cambio". También en Huangdi Neijing Suwen, Capítulo Cinco: 陰陽者,天地之道也,萬物之綱紀,變化之父母,生殺之本始,神明之府也 。治病必求於本: "Yin y yang son el Dào del cielo y la tierra, las cuerdas de plomo y los finos hilos de una miríada de cosas, la madre y el padre de la transformación y el cambio, la raíz de la vida y la muerte y el hogar del resplandor del espíritu. Para tratar la enfermedad, busca en la raíz."
(6) 太极拳 Taijiquan tradicional de la familia 杨 Yang, transmitido desde 杨禄禅 Yang Lu Chan hasta su nieto 杨澄甫 Yang Cheng Fu, quien antes de morir encargó a su discípulo 傅锺文 Fu Zhong Wen la continuidad y difusión del arte. Gracias a su hijo, el gran maestro 傅声远 Fu Sheng Yuan y su nieto el maestro 傅清泉 Fu Qing Quan, actual heredero del linaje pude iniciarme en este camino de la mano de mi profesor L. J. Carballais.
(7) 羅漢氣功 luohan qigong, el chikung del estilo de 功夫 gongfu 蔡李佛 Choy Lee Fut, transmitido por e.l actual heredero del sistema el maestro 陳永發 Chen Yong Fa.
(8) Lectura recomendada: "Chinese Medicine Masquerading As Yi" Ronda Chang.
(9) Actualmente formo parte del equipo docente de los estudios de grado de medicina china de la ESMTC, de los estudios de máster de la FEMTCI y de los estudios de largo recorrido de Slow Academy.